¿Cómo leer un análisis del agua?

¿Por qué analizar el agua de riego?

La nutrición en las plantas es un factor vinculado directamente con su desarrollo y crecimiento, aunque también impacta fuertemente su productividad.

En los sistemas de cultivo en hidroponía, es posible producir con sustrato y sin él; En ambos casos, los medios son “Inertes” y no aportan nutrientes a la planta, por lo que tener el control de la nutrición en este tipo de sistemas, es principalmente importante.

El agua, la fibra de coco, el tezontle o lana de roca, son medios de cultivo que no aportan nutrientes, de modo que para cualquier planta desarrollándose en ellos, la única fuente de nutrición son la sales (Fertilizantes) suministradas a través del riego.

Para garantizar el balance y la cantidad correcta de nutrientes al momento de regar, es necesario saber las características del agua antes de ser fertilizada, después, identificar los ideales nutricionales del cultivo y, por último, conocer la cantidad en mili moles, ppm o miliequivalentes de cada elemento que los fertilizantes aportan.

Conocer la composición y características iniciales del agua antes de ser fertilizada solo es posible a través de su análisis en un laboratorio, por esta razón, su interpretación puede ser un poco compleja.

A continuación, encontraras un ejemplo de un análisis realizado al agua extraída del subsuelo en un proyecto de producción bajo invernadero.

Como podrás observar, el análisis de agua se divide en tres partes, los datos del cliente, los datos de identificación de la muestra y los resultados.

La parte mas importante son los resultados, donde se pueden observar valores importantes como el Ph, la conductividad de la muestra, los aniones, cationes y microelementos contenidos en el agua, a continuación explicaremos brevemente cada uno y la razón por la cual son importantes.

¿Qué métricas incluye un análisis de agua de riego?

Potencial de Hidrogeno – Ph

Una de las primeras métricas que se pueden encontrar en un análisis de agua, es el pH o potencial de hidrógeno, este valor es importante ya que permite determinar el grado de alcalinidad o acidez que tiene cualquier muestra.

El pH se mide en una escala de 1 a 14, el uno sería el valor más ácido, el 14 el valor más alcalino y el 7 el valor neutro; para fines prácticos, el agua tiene un pH 7, por lo que es necesario acidificarla al momento de regar.

Conductividad Eléctrica – CE

Otra métrica importante es la conductividad eléctrica, este valor refleja la cantidad de sales contenidas en el agua, ya que, por su naturaleza, el agua es un mal conductor eléctrico y en la medida en que se disuelven sales en ella, el flujo de corriente experimenta menor resistencia y el valor de conductividad aumenta.

A mayor cantidad de sales en el agua, mayor será la conductividad eléctrica, por ejemplo, el 3.5% del volumen del agua de mar corresponde a sales, es decir, que, en cada 1000 gr de agua de mar, 35 gr son sales disueltas, logrando valores de conductividad de hasta 50 ms/cm, mientras que el agua destilada, agua que no tiene sales, logra valores muy cercanos a 0 ms/cm.

Conocer la conductividad del agua antes de ser fertilizada, permite intuir la cantidad de sales necesarias para cubrir la demanda nutricional del cultivo y, por lo tanto, entre mayor sea la diferencia, mayor cantidad de fertilizante deberá ser agregado para conformar la solución nutritiva.

Aniones, Cationes y Microelementos

La sección más importante de un análisis de agua es aquella donde se registran la cantidad de aniones, cationes y microelementos contenidos en ella.

A diferencia de la sección donde solo se puede observar la conductividad e inferir la salinidad del agua, en esta sección se desglosa el contenido real en mili moles, micro moles o partes por millón de aquellos elementos que son relevantes para la nutrición, aunque también, aquellos como el sodio o el cloro que no benefician al cultivo.

Dentro de esta sección se encuentran dos filas que indican la SUMA DE CATIONES y la SUMA DE ANIONES, ambos valores son importantes ya que permiten calcular el balance de los elementos en el agua o en la solución nutritiva.

¿Cuáles son los valores ideales o de referencia para evaluar un análisis de agua?

pH – Potencial de Hidrogeno

Anteriormente explicamos que el pH o potencial de hidrógeno, permite determinar el grado de alcalinidad o acidez que tiene cualquier muestra, sin embargo, el agua que se utiliza para regar, debe ser ligeramente acida con el objetivo de facilitar la absorción de nutrientes.  

Es normal que el agua de riego tenga un pH 7, ya que no ha sido sometida a ningún proceso de fertilización o acidificación previo, sin embargo, desde hace muchos años se sabe que la mayoría de los elementos en el agua son absorbidos mejor cuando el medio tiene un pH entre 5.5 a 6.0.

El pH del agua es alto cuando contiene cantidades sustanciales de carbonatos o bicarbonatos, por lo que debe ser tratada con ácido para neutralizarlos y en consecuencia bajara el pH.

Las fuentes más comunes para neutralizar los bicarbonatos son el ácido nítrico, fosfórico y sulfúrico, aunque existen otras opciones como el fosfato de urea o el ácido cítrico en el caso de producciones orgánicas, que cumplen el mismo objetivo; Es importante mencionar que la cantidad de ácido necesario para bajar el pH está determinada por la cantidad de bicarbonatos en el agua.

Ec – Conductividad Eléctrica

A diferencia del pH que en la mayoría de las veces es cercano a 7, la conductividad eléctrica del agua nunca es igual, este valor cambia dependiendo del contenido de sales o la fuente de donde provenga.

El agua con la conductividad ideal o con la que mejor se puede trabajar, es aquella con valores menores a 0. 5 ms/cm, la razón es que brinda la posibilidad de utilizar diferentes fertilizantes y cubrir la demanda de nutrientes sin estar por arriba o por debajo de la conductividad deseada en la solución nutritiva, además, es muy probable que, con esta concentración, el contenido de sodio y cloro sea menor a 1.5 mmol/l.

Aniones, Cationes y Microelementos

Sumar los cationes y aniones contenidos en el agua, permite calcular la conductividad eléctrica de una solución nutritiva, la cantidad y el balance requerido de dichos elementos cambia en función del cultivo.

Algunos cultivos necesitan más sales para su nutrición respecto a otros, por ejemplo, cultivos de hoja como la lechuga, requieren una conductividad eléctrica de 1.2 ms/cm, cultivos como las berries de 1.6 a 2.0 ms/cm y hortalizas como el tomate 3 ms/cm.

El balance y la demanda de nutrientes también cambia, por ejemplo, algunos cultivos como el pepino o tomate demandan mucho nitrógeno nítrico para su crecimiento y mientras berries como el arándano lo prefiere en forma amoniacal. La fresa por su parte demanda 3 mili moles de potasio, mientras cultivos como la berenjena o pepino requieren hasta 8 mili moles del mismo elemento.

La demanda de aniones y cationes cambia en función del cultivo, su etapa fenológica o la variedad, por lo que no existe una receta nutritiva ideal que aplique a cualquier cultivo, sin embargo, el análisis inicial de los nutrientes contenidos en el agua de riego, es la base para agregar la cantidad correcta de cada fertilizante y de esta manera cubrir la demanda de aniones y cationes necesarios.

A continuación, encontraras tres tablas con los valores ideales de cada elemento en la solución nutritiva, de esta manera podrás compararlo con tu receta nutritiva actual y darte cuenta si estas cubriendo la demanda nutricional de tu cultivo.

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